Crisis en Canarias

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Canarias ante la subida de los precios alimentarios

Posted by juanjesus en agosto 31, 2007

No estamos ante un fenómeno coyuntural, sino de carácter estructural, y hablamos de recursos naturales en declive. Las tensiones del sistema agroalimentario mundial son enormes. La desviación de cosechas para biocombustibles es la gota que colma el vaso de una serie de problemas importantes, ya denunciados por diferentes organizaciones. Las reservas de grano del Mundo se encuentran en su menor cantidad, en décadas; China, con su cambio de dieta alimentaria, debido a la creciente riqueza de algunos segmentos de población, está pugnando por las cosechas mundiales, porque dejó de ser autosuficiente en materia almentaria hace ya ocho años.  Canarias afronta, como hemos dicho, con máxima vulnerabilidad esta tendencia internacional alcista del precio del grano: ¡un 50% en un año! También, en consecuencia, en otros productos: ¡un 28% los huevos en 12 meses! ¡la leche un 15% en tres meses! Los fenómenos especulativos siempre acompañan a la lucha por los recursos escasos.  Se puede pensar que toda la subida es debida a la abundancia de intermediarios, o a la acaparación: es evidente que en los mercados de granos se acapara para vender posteriormente más caro; que en ese proceso, los más pobres se quedan sin suministro, por lo que existe una relación muy directa entre especulación, biocombustibles y hamber mundial; que en la cadena, con tendencias de subida, todos quieren repercutir costes y aprovechar la coyuntura alcista para incrementar sus márgenes. Pero, en el fondo, lo que le ocurre al modelo de distribución actual es mucho más que un fenómeno de repunte especulativo. Dos años más de sequías, y pueden existir interrupciones de suministro mundial de alimentos, debido a que el hueco entre producción y demanda se va incrementando. Cada año la población del mundo se incrementa en casi 80 millones, en los últimos años, y ya hay cerca de 800 millones de habitantes subnutridos en el mundo.  Los alimentos están entrando en una senda histórica, en los países ricos, para ocupar la parte del presupuesto familiar que siempre tuvo: la mitad del gasto doméstico. La cuestión es que antes no se tenían obligaciones tan onerosas con los gastos de vestido (no había fondo de armario); transporte (no había coches, ni tampoco tantas gasolineras); vivienda (varias generaciones convivían en un techo); etc.  Por lo tanto, esta vuelta al protagonismo del gasto alimentario en la cuenta doméstica dará más protagonismo a lo esencial, frente a otros segmentos de empleo de los ingresos. Recordemos que el nivel de endeudamiento de los canarios es muy importante.  La abundancia alimentaria del supermercado esconde un máximo de producción alimentaria, y la constatación de una fragilidad enorme: dependencia de Canarias de un modelo que está exprimiendo a toda velocidad recursos no renovables y declinantes en algunos casos (petróleo y derivados en la agricultura, fosfatos, etc) y otros renovables, pero en unas tasas que son ignoradas, por lo que se convierten en recursos no renovables (tierra, agua, semillas, etc). No hay que olvidar, también, que la producción industrial alimentaria actual no es sostenible: los niveles de rendimiento de la “revolución verde” ya no se pueden mejorar sustancialmente, y nos encontramos con ejemplos vivos de rendimientos decrecientes. Sin embargo, se escuchan peticiones para “dar una nueva vuelta de tuerca” al sistema industrial de producción de alimentos, deteriorando más aún los recursos naturales existentes.  Estamos ante una grave cuestión “ambiental”: seguir perdiendo recursos no renovables o renovables (asfaltado de suelos) es un gran error histórico, de dimensiones trágicas.  20 minutos: especulación con los alimentos. El País: Los huevos también subenEl precio acumula una subida del 28% en los últimos 12 meses.- Los cereales, la energía y el embalaje, los principales responsables El precio de los huevos se suma a las subidas del pan y del pollo anunciadas esta semana por sus respectivos sectores. El culpable vuelve a ser el mismo: el progresivo aumento del precio de los cereales, al que se suma el coste de la energía y de los embalajes. El precio de los huevos ha aumentado un 12% a lo largo del mes de agosto y acumula una subida del 28% en los últimos 12 meses, según las cifras dadas a conocer por la Organización Interprofesional del Huevo y sus Productos (Inprovo).Debido a las pérdidas sufridas por los operadores del sector productor de huevos en los últimos meses, se constata una bajada de la producción que en el mes de agosto ha alcanzado el 6,5%, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ha añadido Inprovo.Como consecuencia, se ha producido un incremento del precio del huevo que durante el último mes ha subido una media del 12%, lo que supone más de 15 céntimos de euro en la docena, que cuesta ya 1,40 euros. Con respecto al mismo periodo del año 2006, el huevo se ha encarecido un 28%.Crece el gasto en alimentaciónEl gasto en alimentación de los hogares españoles alcanzó los 30.725 millones de euros en el primer semestre del año, un 5,6% más que en mismo periodo del año anterior, según el Panel de Consumo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.Los productos que más han incrementado su compra fueron el vino de Denominación de Origen, con un aumento del 11,3%, seguido de los platos preparados (8,2%) y los derivados lácteos (6,4%).Los productos que más han incrementado su compra fueron elvino de Denominación de Origen, con un aumento del 11,3%,seguido de los platos preparados (8,2%) y los derivados lácteos(6,4%). EL TRIGO HA SUBIDO UN 50% Y LA LECHE, UN 20%Las multinacionales trasladan las subidas de las materias primas a los consumidores§                     Danone sube un 2,5% sus precios a la espera de más incrementos de sus competidores §                     En España, Pascual, Central Lechera Asturiana y Puleva han encarecido sus productos un 5% CARMEN LLORENTEMADRID.- Las multinacionales de alimentación presentes en Europa han comenzado a trasladar a los consumidores las fuertes subidas que están experimentando las materias primas agrícolas. Los precios del trigo han subido un 50% desde abril, la leche fresca en origen se ha encarecido en más de un 20%, el aceite de girasol, un 24%, y los piensos para el ganado han ascendido más de un 30%.Esta misma semana, la francesa Danone anunció un incremento del precio de sus productos lácteos del 2,5% para ayudar a contrarrestar las fuertes subidas de sus costes de producción, una medida que los analistas esperan sea imitada muy pronto por sus rivales.De hecho, Unilever ya ha advertido de que sus costes de materias primas se incrementaron en alrededor de 300 millones de euros durante el primer semestre del año y teme que esta tendencia continuará en la segunda parte de 2007, debido a los crecientes precios de los aceites y de los productos lácteos.Por su parte, Cadbury, el mayor fabricante mundial de dulces, ha culpado al incremento de un 20% en los precios lácteos del fuerte estrechamiento de sus márgenes en el segundo trimestre del año, y ha anticipado ya que no tendrá más remedio que trasladar a sus precios de venta estas subidas.“Las principales compañías de alimentación se verán forzadas a aumentar los precios”, explica François Digard, un analista de alimentos de la correduría francesa Natixis Securities, informa Reuters. Este experto señala que los grandes grupos -Nestlé, Danone, Cadbury, Kraft y Unilever- elevarán entre un 1,2% y un 2,5% el precio de sus productos.La alarma entre los analistas económicos ya ha sonado. Esta misma semana, el banco de inversión JP Morgan anunció que los precios de la leche en Alemania constituyen una amenaza para la inflación en la zona euro. Además, las recientes inundaciones en Reino Unido han empeorado la situación en el Viejo Continente.Las compañías están advirtiendo de una escasez de suministros en pocos meses debido a que buena parte de la cosecha de patatas y guisantes se ha perdido.La cadena de panaderías británica Greggs ya ha anunciado que tendrá que aumentar los precios en alrededor del 7%. “Definitivamente sufriremos fuertes incrementos de los precios”, señaló hace unos días el director administrativo, Michael Darrington.En España, las altas cotizaciones de las materias primas agrícolas también ha comenzado a trasladarse a los consumidores. Las tres principales compañías lácteas -Pascual, Central Lechera Asturiana y Puleva- acaban de encarecer sus productos un 5%. Mientras que las panaderías están aplicando subidas de entre el 2% y el 10% y han advertido de que puede haber nuevas aumentos. Las razones de estos fortísimos incrementos de las materias primas son, entre otras, los biocombustibles, que están desviando una parte de las cosechas a la generación energética. REPORTAJE EL PAIS: Leche a precio de carburanteEl precio de la leche se dispara. El boom de los biocarburantes ha provocado un efecto dominó: sube el precio de los cereales ante la demanda de biodiésel, se incrementa el coste de los piensos para alimentar a las vacas y eso se traduce en un encarecimiento de la leche en origen del 15% en los últimos tres meses. A esa situación se suma la falta de oferta -por la reducción de las explotaciones en España y en los grandes países productores- y el mayor consumo en todo el mundo. La industria ha empezado ya a subir precios, y ganaderos y empresarios coinciden en que el brik de leche, que hoy vale una media de 72 céntimos, rondará el euro a finales de año. Poco más o menos lo que cuesta un litro de gasóleo en las estaciones de servicio.José Manuel Carro es ganadero. Cría dos centenares de vacas lecheras en Galicia. Tras cinco años con los precios estancados, por cada litro de leche ordeñada cobra hoy unos 35 céntimos, un 15% más que hace tres meses. Las asociaciones agrarias aseguran que esa subida no va a hacer millonario a nadie, pero al menos permitirá a los ganaderos pagar los piensos de los animales, hasta un 30% más caros este año por culpa del boom de los biocarburantes, que ha disparado el coste de los cereales con los que se alimenta a las vacas.Bruselas permite producir casi seis millones de toneladas de leche a España, y el consumo rebasa los nueve millonesEl encarecimiento de los cereales por el ‘boom’ del biodiésel dispara los costes de producción de los ganaderosLos fabricantes advierten de que el litro de leche rondará el euro a final de año, similar al actual precio del gasóleoLa industria se prepara para trasladar los mayores precios a los lineales de los supermercados. Algunas marcas han encarecido ya sus productos, aunque la mayoría retrasará el ajuste hasta después del verano. Ganaderos y empresarios coinciden en que el brik rondará el euro a final de año. Poco más o menos, lo que cuesta un litro de gasóleo en cualquier gasolinera.La Federación de Empresarios Productores de Lácteos asegura que producir leche cuesta ahora un 15% más que hace un año y por eso el incremento “es imprescindible”. Además, las exigencias en sanidad y medio ambiente son cada vez mayores. Manolo Carlón, ganadero y fundador de esa federación, sostiene que faltan vacas “y jóvenes que las trabajen”: la edad media de los ganaderos españoles ronda los 56 años.En 1993, España contaba con 141.700 explotaciones. En 2006 quedaban 28.100. A cambio, la productividad ha aumentado un 80%. Muchos ganaderos se han pasado al sector cárnico para no lidiar con las limitaciones que suponen las cuotas de la leche (los niveles máximos de producción que impone la UE).El aumento de los precios de los cereales está en el trasfondo de la subida de la leche. Rubén Castro, de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), espera que el incremento actual “sea estructural” y no sólo temporal, porque los ganaderos necesitan esos céntimos extra “para cubrir la subida de los cereales”. El maíz se ha encarecido cerca del 60% y el trigo o la cebada cuestan hasta un 50% más que en 2006. Las asociaciones agrarias lo achacan a la alta demanda mundial y al auge del biodiésel. Los biocombustibles son la gran apuesta para mejorar el medio ambiente, pero están reduciendo la producción de cereales para la alimentación. Como consecuencia de esa menor oferta, los precios se disparan. Y no sólo en la leche: los fabricantes de harinas advierten también de que subirá todo lo relacionado con el trigo, incluidos el pan y la pasta.Central Lechera Asturiana prevé aumentar sus precios un 6%. El grupo Leche Pascual ya los encareció un 5% en junio y estudia más subidas tras el verano. Y el resto de la industria seguirá el mismo camino. Luis Calabozo, presidente de la Federación Nacional de Industrias Lácteas -que representa a las grandes marcas- asegura que el sector ha aguantado mucho sin subir precios: los márgenes están ya “muy deteriorados” y los aumentos de los precios en origen “no se pueden absorber”.El consumo medio de leche en España es aproximadamente de 90 litros por persona al año. Los precios en las tiendas oscilan entre los 82 céntimos de las primeras marcas y los 52 de las más económicas. Según el Instituto Nacional de Estadística, los españoles gastan como media 72 céntimos por litro. Una subida del 10% supondrá para una familia de cuatro miembros un gasto anual extra de unos 30 euros. Y eso sólo en leche. A esa cifra hay que añadir el encarecimiento del queso o los yogures.El Ministerio de Economía prefiere no aventurar cómo afectará la subida de la leche a la inflación. “La leche influye en el IPC. Pero su incremento puede compensarse con otras bajadas”, según el ministerio. Los consumidores adelantan sus propias estimaciones: la Unión de Consumidores de España calcula que la subida de productos básicos supondrá encarecer 1.200 euros al año la cesta de la compra.“Al aumento de costes de las materias primas le seguirá el de otros productos de consumo”, explica Josep Puxeu, secretario general del Ministerio de Agricultura. En el caso de la leche, el ministerio se ha reunido con los sectores afectados para evitar “precios altos en destino”; es decir, en las tiendas. La comisaria de Agricultura de la UE, Mariann Fischer Boel, aseguró el viernes que hay “instrumentos suficientes” para hacer frente a la situación.Bruselas permite producir a España casi seis millones de toneladas de leche, pero el consumo rebasa los nueve millones. Esa diferencia se compensa con importaciones. Según la industria, la escasez es internacional, y el abastecimiento se presenta complicado: productores tradicionalmente potentes como Australia, Nueva Zelanda y Argentina han reducido su producción por la sequía. Además, China e India se suman con fuerza a la demanda de lácteos. Y Bruselas tiene planes para reducir progresivamente la producción de leche hasta 2014. REPORTAJE EL PAÍS: Los panaderos hornean las subidasLa alta demanda de cereales para biocombustibles lleva el precio del trigo a máximos sin precedentes. La barra de pan se encarecerá previsiblemente en septiembre CRISTINA DELGADO – Madrid – 29/08/2007  El motín de Esquilache, encendido por el recorte de capas y sombreros, hirvió a fuego lento meses antes por la subida del pan, que pasó de costar ocho cuartos a 12 en el Madrid de 1766. Los panaderos se preparan estos días para un nuevo aumento de los precios, arrastrados por un encarecimiento del trigo de hasta el 50%. Nadie teme hoy una revuelta, pero administraciones, asociaciones agrarias y de consumidores exigen a la industria que ajuste los márgenes antes de trasladar los precios al consumidor, que ya carga con subidas en la leche, los huevos y la carne.

Los productores de harina venían avisando desde antes del verano de la inminente subida de todos los derivados del trigo. Para la producción de harina, el gasto en el trigo blando se corresponde con el 70% del coste total de producción. “Es difícil aventurar cuánto subirá el precio de la harina, porque ésta es una industria muy madura y muy competitiva, que ajustará los márgenes todo lo que pueda”, explica Ramón Sánchez, director de la Asociación de Fabricantes de Harina y Sémola.Con los mayores precios del trigo blando, que en agosto cotizan cerca de los 22 céntimos el kilo (un 50% más que a estas alturas el año pasado), el mayor impacto será para el pan, la repostería y las pastas. “Cada sector y cada empresa lo aplicará de manera diferente”, explica Sánchez. La fabricación de estos bienes supone más del 85% de los productos elaborados con este ingrediente. Es difícil precisar cuánto valdrá la barra de pan al volver de las vacaciones. Si pagamos con la moneda de un euro, todavía nos darán algo de cambio, aunque dependerá de la ciudad, la ubicación de la tienda y sobre todo, del tipo de elaboración del pan. Comerciantes y panificadoras estudiarán para septiembre nuevos precios, cuando reciban los pedidos de harina una vez se les termine la que tienen almacenada. Hasta los consumidores la barra llegará seguramente cinco céntimos más cara, según las panaderías consultadas.Según explica José María Fernández Vallado, secretario general de Ceopan, que agrupa a más de 13.000 empresas del sector panadero, los precios están liberalizados desde 1988. Cada establecimiento fija sus tarifas y la barra de un cuarto de kilo oscila entre los 45 y los 80 céntimos.Los precios más bajos se corresponden con las panificadoras. Estas empresas distribuyen el pan elaborado al por mayor para muchos establecimientos. Dependiendo del pedido, los comercios podrán venderlo a 40, 50 o 60 céntimos para obtener un margen cercano al 25%. El pan de elaboración artesana, muchas veces preparado en la trastienda de la panadería, cuesta incluso más de 80 céntimos.En lo que unos y otros coinciden es en que cada vez pagan más por las materias primas. Ceopan calcula que desembolsan este año por los aceites vegetales sobre un 25% más, un 10% extra por la levadura y un 25% por los derivados de huevo.Los cereales han llegado a agosto a precios desconocidos hasta el momento. En Castilla y León, principal comunidad productora, la cebada rebasa ya los 18 céntimos por kilo, desde los 12 del año pasado. En la Lonja de Cereales de Barcelona, el trigo cotizaba la semana pasada a 24 céntimos, mientras que el año pasado a estas alturas lo hacía a 14, según el boletín especializado Infomarket.En esta ocasión la subida no responde a una mala cosecha en España, sino a una alta demanda, según el sector. La escasez internacional motivada por la sequía en países de Europa del Este, el mayor precio de la energía y sobre todo el aumento de tierras dedicadas al biocombustible, han impulsado el coste en todo el mundo, con una población que no deja de crecer. “A todos estos factores estructurales hay que añadir los especulativos. Cuando una industria está en alza, muchos esperan a los mejores precios. Teniendo en cuenta las subidas del trigo, hay gente sentada encima de su montón esperando a vender en el mejor momento”, explica Sánchez.Todos los sectores apuntan a que se trata de un problema internacional. Los precios mundiales de exportación del trigo han registrado en agosto máximos históricos, tras una subida de entre un 10% y un 15%, según el Consejo Internacional de Cereales (IGC).Este organismo mundial apunta a la subida del coste del transporte por mar y el acopio que ciertos países han hecho ante la previsión de encarecimiento como factores clave. La IGC confirma la escasez con cifras: han reducido las perspectivas de producción de cereales en Europa para este año hasta los 1.653 millones de toneladas, cinco veces menos que los cálculos hechos en julio. El consumo se calcula en 1.670 millones. Un 6,5% del total, irá destinado a la producción de biocombustibles, lo que supone más de 109 millones de toneladas.En cuanto al trigo, la IGC estima la producción en 607 millones de toneladas, siete menos que en sus primeros cálculos. El consumo lo cifra en los 614 millones para todo el año 2007. Este agujero entre la producción y el consumo es uno de los elementos clave para entender el alto precio. “En la Unión Europea no quedan stocks de intervención”, explican los harineros. La subida no ha sido repentina y ya se viene experimentando desde octubre, pero la UE “no dispone de cereal almacenado para sacar a la venta y estabilizar el mercado”, analiza Sánchez. “Estas subidas afectan igual a todo el planeta. La aplicación de nuevos precios en países del Tercer Mundo será desastrosa”, añade.Las noticias que llegan desde China tampoco hacen mejorar las previsiones. “El calentamiento global acortará el periodo de crecimiento de algunos cereales y sus semillas no tendrán tiempo para madurar”, explicó Zheng GuoGuang, director de la administración estatal dedicada a la meteorología al diario China Daily. Calcula que en una veintena de años su cosecha menguará más de un 10%, lo que complicará más las cosas para alimentar a sus 1.500 millones de habitantes.En Francia están escandalizados con el coste de sus tradicionales baguetes. Las principales asociaciones de consumidores en Italia anuncian una huelga de consumo de pasta en todo el país para mediados de septiembre. Instan a los italianos a renunciar a los espaguetis para protestar contra las subidas que se esperan en otoño del 20% en los derivados de la harina. En Ecuador, el Gobierno eliminará los aranceles durante seis meses para facilitar la entrada de harina sin que se dispare más su precio.La subida de los cereales ha llegado a la mesa de los consumidores de muchas formas. El pan supone hoy día sólo el 1,8% de la cesta de la compra familiar. En 1976 pesaba casi el doble en el desembolso, hasta el 2,3% según el Instituto Nacional de Estadística. Aun así, el consumo medio se sitúa cerca de los 53 kilos por persona al año. Los huevos y la leche aumentaron su precio en origen un 20%. Las marcas han trasladado las subidas paulatinamente, y para después del verano el litro de leche puede llegar al euro en los supermercados. Los productores de carne de ave auguran 20 céntimos más por kilo de pollo limpio. Aseguran que alimentar a los pollos supone un 70% del gasto de su cría y los piensos les cuestan hasta un 40% más.Las asociaciones de consumidores piden calma y coherencia. Temen que los intermediarios y establecimientos aprovechen las subidas para aumentar sus márgenes. La Organización de Consumidores y Usuarios acusa a algunas asociaciones de productores de ser excesivamente alarmistas. Minimizan la subida recordando que los alimentos suponen cerca del 20% del presupuesto familiar. “En los años cincuenta, donde gastaban más del 50% en comida hubiese sido más grave, pero ahora, aunque sí supondrá un extra, los hábitos de consumo han cambiado”, razonan. Rocío Algeciras, abogada del gabinete jurídico de Facua, apunta a que muchas veces “la industria sube los precios dos veces: la primera cuando se avisa de que se prevé una subida, y la segunda cuando suben de verdad”.Los productores agrícolas apuntan en esta misma dirección y exigen medidas para hacer frente a la nueva situación. Piden al Gobierno y la UE que se elimine la exigencia de mantener el 10% de la tierra en barbecho para así mejorar la producción y que se controle la especulación de la industria. 

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