Crisis en Canarias

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Agudizando la crisis alimentaria: del bajo coste alimentario hacia el “peak food”, o la “máxima disponibilidad histórica de alimentos” y su posterior declive.

Posted by juanjesus en octubre 3, 2007

En la era de los alimentos abundantes y las estanterías de supermercados llenas de productos de medio mundo, resulta difícil hablar de “crisis alimentaria”. Probablemente, este mensaje lo entenderían mucho más quienes – aproximadamente 2.000 millones de personas – disponen de un dólar al día para comer, y se las ven y se las desean. Nosotros estamos al otro lado de la balanza, entre los pueblos con mayor suministro alimentario del Mundo. Paradojas de la globalización, que un pueblo que no cultiva tenga sus supermercados llenos de alimentos, y problemas de obesidad.  Sin embargo, esta enorme posibilidad se puede desvanecer más rápido de lo que pensamos. En la medida en que la población del mundo se incrementa de forma importante, y que existen muchos factores que están cuestionando el sistema alimentario moderno, veremos dos procesos: encarecimiento progresivo de los alimentos (volverán a suponer, como siempre fueron, una parte importante del presupuesto familiar, en detrimento de otras partidas), e interrupción del flujo de abastecimiento comercial.

De entrada, en el proceso alimentario hay una enorme cadena de elementos que influyen. Desde la tierra hasta la cocina: el precio de la bombona de butano, para cocinar los alimentos, está sufriendo importantes subidas de precio. (EL DÍA: El precio de la bombona de butano se encarece casi un 6%). Entre los factores que influyen se encuentra la subida del precio del butano  (paralela a la alcista del petróleo, del que es un derivado, obtenido por destilación del crudo) y el de los fletes marítimos (debido, entre otros factores, a la subida de los precios de la energía). Y cocinar los alimentos será cada vez más caro…Siempre lo fue (históricamente, la obtención de la escasa leña era una ardua tarea que implicaba muchos esfuerzos y horas de trabajo), y hemos presenciado una era de extraordinaria “generosidad” en la abundancia, pero que no se volverá a repetir durante nuestra vida.  

Antes de que los alimentos lleguen a cocinarse, debe intervenir la gran maquinaria de comercialización (Rebelión.org: Alimentación: La abundancia tiene dueño). Hoy, existe una concentración mundial enorme en la distribución alimentaria, lo que ha “simplificado” los operadores que trasiegan con los alimentos a nivel mundial. Esta simplificación, al tiempo que “empodera” a importantes agentes mundiales, y posibilita disponer de ventajas de “negociación” con los productores para satisfacer a los clientes, también “fragiliza” la disponibilidad, al dejarla en manos de pocos actores. Al estar sometidos estos actores a la dinámica del mercado, sus políticas financieras, comerciales, de contratación, etc. pueden afectar a millones de consumidores: su fragilidad es la de los alimentados. 

Y es que nos podemos encontrar ante el “techo en la producción alimentaria mundial” (Moneyweek.com: Are we heading for Peak Food?). Ya hace años hemos superado el techo de granos disponibles por persona (Lester Brown), y ahora estamos empezando a vislumbrar la posibilidad de que las producciones alimentarias mundiales no crezcan significativamente más. Es un momento histórico, que indica una tendencia – probablemente la más importante junto al declive del petróleo. Si estamos ante el “cenit de los alimentos”, estamos ante su decilve posterior. Desde luego, hemos pasado ya el “techo” de alimentos por persona, y la subida y volatilidad de los precios alimentarios así lo atestiguan: los alimentos más caros son la respuesta de la sociedad ante una pugna cada vez mayor. De hecho, según se sabe, ya la Agencia de ayuda alimentaria de los EE.UU. ha podido comprar menos alimentos para sus campañas: habrá, por tanto, más hambrunas en el Mundo, en corto plazo, y esa mancha se irá extendiendo a otras zonas.

Las respuestas a los periodos de “estrés” en el reparto de los recursos son dos: replanteamiento del modelo (también del modelo de presión poblaciona…lo que incluiría descensos de la población total mediante políticas de control de natalidad, no sencillas ni de fácil implantación…), o la huida hacia delante. La medida de poner en producción las tierras de barbecho, para incrementar la producción de cereales y atajar temporalmente la subida de preciso, supone un espaldarazo a la segunda opción (EL PAÍS: La UE interrumpe el barbecho obligatorio para aumentar la producción de cereales). Esta modificación de la política comunitaria (volcada en la globalización alimentaria de bajo coste que ya está renqueando), agudizará los importantes problemas de los suelos tratados con fertilizantes inorgánicos: la pérdida de materia orgánica y fertilidad, y la intensificación en la producción alimentaria produce agotamiento de suelos y pérdida de rendimientos crónica. Supondrá menor disponibilidad de alimentos en el futuro, aunque permita incrementar la producción hoy. No existe, en un mundo dinámico, en crecimiento (de población, de uso de recursos no renovables, etc), una situación de estabilidad indefinida. Por eso, tras el “cenit de la comida” vendrá un declive, de mantenerse los demás factores: crecimiento de la población, uso de los recursos no renovables, explotación no sostenible de recursos renovables, etc. El declive afectará a crecientes colectivos de población, de forma gradual o mediante “golpes” de interrupción en el suministro alimentario. Lo difícil es concebir esta situación en la era del Hipermercado y la dieta de la obesidad. Precisamente esa abundancia es uno de los síntomas de que el modelo no se puede mantener, porque la base del mismo está ya dando síntomas de agotamiento real.  

SÁBADO, 29 DE SEPTIEMBRE DE 2007EL DÍA: El precio de la bombona de butano se encarece casi un 6%Comprar la botella costará 68 céntimos más a partir del próximo lunes, día 1 de octubre, en las Islas, donde pasará a despacharse a 12,15 euros en almacén y a 12,79 si incluye reparto a domicilio. El Gobierno reconoce que la subida es importante.EL DÍA, S/C de TenerifeEl precio máximo de la bombona de butano subirá en las Islas 68 céntimos a partir del próximo lunes, 1 de octubre, un incremento porcentual del 5,58%, según confirmó ayer a EL DÍA el gerente de Disa Gas, Miguel Benarroch, que precisó que la botella pasará a costar 12,15 euros si se adquiere en almacén y 12,79 euros si incluye reparto domiciliario.En la Península y Baleares, donde la bombona pesa 12,5 kilogramos, medio menos que en las Islas, la subida será de 65 céntimos y situará el importe máximo en 12,29 euros, en conformidad con la Resolución del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio que publicó ayer el Boletín Oficial del Estado (BOE). De acuerdo con esta Resolución, el precio máximo de venta antes de impuestos de los gases licuados del petróleo envasados en recipientes con una capacidad de entre 8 y 20 kilogramos pasa de 80,2762 céntimos de euro por kilogramo a 84,7885 céntimos por kilo. El nuevo precio de la bombona estará vigente hasta el 31 de diciembre, ya que se revisa trimestralmente en función de un sistema que tiene en cuenta la cotización internacional de la materia prima, los fletes, el tipo de cambio euro/dólar y los costes de comercialización. Según informa Industria, la razón de este nuevo incremento de precio obedece a que el coste de la materia prima ha subido un 10,87%, al pasar de 528,97 dólares por tonelada a 586,47 dólares, mientras que los fletes crecieron un 24,31%, de 43,2 a 53,7 dólares por tonelada. En el periodo tenido en cuenta para la revisión el euro se apreció respecto al dólar un 1,21%. El Ministerio reconoce que la actual subida del butano es importante, pero destaca que en España su precio es inferior al de países de nuestro entorno, como Portugal (20 euros por botella) o Francia (24,5 euros). Rebelión.org: Alimentación: La abundancia tiene dueño  Gustavo CapdevilaIPS La industria de alimentos y bebidas franquea una etapa de concentración, con 10 firmas distribuidoras que controlan 24 por ciento del mercado mundial, según un estudio que examinan esta semana representantes de trabajadores, empresarios y gobiernos convocados por la OIT. La misma tendencia que en las ventas se verifica en otras fases de esa actividad, en los sectores de fabricación y transformación de productos alimentarios, amplió el autor de la investigación, Andrew Bibby, al presentarla a los 70 participantes de la denominada “Reunión tripartita sobre la incidencia de las cadenas mundiales de alimentación en el empleo”. Bibby dijo que ya no es nueva en el sector la estrategia de diversificación de fuentes de abastecimiento de alimentos, un fenómeno estrechamente relacionado con la globalización de las relaciones económicas y comerciales.

Lo novedoso es la aparición de esas cadenas mundiales de alimentación integradas, que emplean a unas 22 millones de personas en el mundo y son, por tanto, motivo de preocupación para la OIT (Organización Internacional del Trabajo).

En el rubro de empresas de productos alimentarios y bebidas figura a la cabeza la suiza Nestlé, con 260.000 empleados, seguida por la angloholandesa Unilever con 179.000 y por las estadounidenses PepsiCo, con 157.000 trabajadores, Sara Lee con 137.000 y Coca Cola con 132.300 empleados.

En el último eslabón de empresas dedicadas a ventas minoristas, la estadounidense Wal-Mart figura en primer lugar con 1.800.000 empleados, luego aparecen la francesa Carrefour con 440.500, la estadounidense Kroger con 290.000, la británica Tesco con 273.000 y la también estadounidense Albertson’s con 234.000.

Una configuración de esas características casi monopólicas nace del proceso de fusiones y adquisiciones de empresas de gran envergadura acentuado en los últimos años.

El informe de la OIT sostiene que, aunque las mayores empresas realizan volúmenes de negocios astronómicos, la industria mundial de la alimentación “tolera todavía, por sus dimensiones y su diversidad, una consolidación mucho mayor”.

Nestlé concertó en 2006 negocios por 74.659 millones de dólares, Unilever por 49.581 millones, PepsiCo por 32.562 millones, Sara Lee por 19.727 millones, y Coca Cola por 41.810 millones de dólares.

En otra especialidad, las ventas de Wal-Mart en 2004 sumaron 28.989 millones de dólares, mientras Carrefour obtuvo ventas por 99.119 millones.

Pero tanto esplendor empalidece a la hora de comparar con la distribución de los beneficios. Un productor de la variedad de frijoles denominada tirabeques recibe en su huerta de Zimbabwe apenas 12 centavos por cada dólar de esas legumbres que vende el supermercado de un país industrializado.

Apenas dos centavos más por cada dólar percibe en una operación similar el productor de hortalizas frescas de Kenia.

Un estudio del banano exportado de Ecuador a Gran Bretaña demostró que el dueño de esas plantaciones obtenía una décima parte de los ingresos por la venta de la fruta. De esa suma, los trabajadores de las plantaciones bananeras cobraban únicamente un 1,5 por ciento.

El informe de la OIT estima que los procesos en marcha dentro de la industria incidirán también en las relaciones laborales y en el diálogo social en el sector.

Existe potencial para mejorar las relaciones laborales y elevar el grado de cumplimiento de las normas fundamentales del trabajo, de lo cual se beneficiarán tanto las empresas como los trabajadores, vaticina la investigación.

En especial, ese fenómeno se producirá mediante la mayor intervención y participación de las empresas líder en todos los eslabones de la cadena de suministro de alimentación, se entusiasmó el autor del trabajo.

En el mismo tono, el documento de la OIT sostuvo que los interlocutores sociales de la industria de elaboración de alimentos tienen un historial de negociaciones colectivas fructuosas en empresas de todo el mundo.

Como ejemplo, citó el caso de Nestlé para Asia y el Pacífico, que ha firmado en varios países convenios colectivos aplicables a derechos sindicales, igualdad de oportunidades, ausencia de discriminación por edad, sexo, raza o religión, entre otros temas.

Pero esta aseveración del informe de la OIT fue refutada por el portavoz de los trabajadores, Klaus Schroeter, del sindicato de la alimentación de Alemania, quien sostuvo que los contratos mencionados por el informe “son contrarios” a las legislaciones nacionales de los países concernidos.

Schroeter calificó al informe de “muy malo” y dijo que “es muy poco satisfactorio”. No es cuestión de que la OIT haga propuestas conformes a las opiniones de las empresas, expresó.

El sindicalista objetó el tramo del documento que vaticina un incremento de la demanda de esos productos en Asia y América Latina, y deduce que “estas tendencias tienen preocupados a los analistas, temerosos de que el aumento global del consumo de productos alimentarios provoque carestía a escala mundial”.

“Me parece desaprensivo decir eso cuando miles de niños mueren de hambre. Creo que el autor del informe tendría que darse cuenta de eso”, dijo Schroeter.

En tres reuniones tripartitas a las que he asistido, nunca había visto un documento de la OIT tan malo, insistió el sindicalista alemán.

Datos divulgados en 2007 por la Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) expusieron que 854 millones de personas, 17 por ciento de la población mundial, sufren hambre y que esas cifras siguen en aumento.Moneyweek.com: Are we heading for Peak Food?As a loyal Whiskey & Gunpowder reader and personal friend of Byron King, I must say that not only do I subscribe to the Peak Oil theory, I am experiencing it first hand. As I write this, I am only a few short minutes from the border of Russia at my home in Estonia. Yes, Estonia, the small Baltic country with the big heart and the taxes to match it.   Taxes are a big problem here, but the bigger one is heating fuels. With winter right around the corner and crude oil hitting record highs of almost $83, prices here are surging. Our natural gas and heating oil bills here are going to be three times as much this year and basically that will break the bank for many in this tiny country. The problem is just getting worse as Russia tightens the screws on its natural resources in the region. Now, Peak Oil may be very familiar to you as a Whiskey reader, but another peak phenomenon may not — Peak Food. Russia recently announced it may curtail wheat exports due to low global stockpiles and that has sent wheat to above $9, driving everything from bread to pasta exponentially higher. The worst could be yet to come.   I have to go chop some more wood for our stoves now. Really, I’m serious. Peak Oil is here. Peak Food will be here soon, too.

What is Peak Food?

There have been few markets in my almost 20 years of trading that have been as exciting as the grain markets have been over the past two years. In my opinion, the best is yet to come. In the commodities world, energy, metals, and stock indexes have been the most active futures contracts — and the most talked about — for years. But like so many things in the commodities industry, that’s changing too.
Sure, oil and gold commentary still rolls off the lips of the various business news channel anchors. But nowadays, in the same breath, you may hear them talking about corn, wheat, or even soybeans. Why the sudden change?
The big push by individual speculators, hedge funds, and others into the agriculture sector in such a short time has been unprecedented. A great deal of this move is a direct result of the ethanol boom and the record corn prices it has helped to generate. It’s pretty ironic that the modern commodities markets owe their success to the original grain markets that started it all. Back only a couple of decades ago, there was no such thing as an energy futures market or a stock market index. In fact, the grain markets were the first organized futures contracts when many of the exchanges started trading. As the markets developed, grains took a bit of a backseat and the financial and energy commodities seemed to take the lead. Now with the emergence of the electronic trading market and the ethanol boom, grain futures are soaring. The global demand for agricultural and soft commodities is so significant that these markets are not only important, they are vital for price discovery once again. The simple facts of the matter are that the global population is exploding and exponential increases in demand from countries like China and India are straining a system that is already overloaded by demand and has been taxed by weather problems globally. The wheat crop has been hit especially hard this year as droughts, floods, disease, and even frost have taken their toll. Wheat has risen to $9 a bushel, and $10 is entirely possible later this year. Meanwhile, the soybean complex is also soaring, as pent-up demand, especially from China, is keeping this market very well supported. It’s important to realize that not only do we have exponentially higher demand for soybeans from a growing world population, but we also have the increased feed demands of a growing cattle population in answer to more demand for beef. Soybeans are also a victim/beneficiary of the biofuel boom. Combine all of these factors and throw in a little disease and bad weather and you have a recipe for a very hungry world, indeed…and much higher prices. This has been an incredible year for agricultural commodities, and many “experts” have been telling me for the last year that I was crazy to buy these commodities at such high levels. Of course, they started telling me that when corn was at $2.20 a bushel and wheat at $5.50. Today, corn is trading solidly over $3.50 and wheat is trading close to $9. The bad news for wheat supplies just keeps rolling in. In the latest round of bad news, Australia slashed its harvest forecast 31 % because of dry weather. Wheat is surging as importers line up to buy whatever wheat they can. Global inventories are heading for a 26-year low.Soybeans have outperformed expectations, too, as global demand has put a solid floor underneath prices. Is all the bad news priced into the grain markets at this point, and have we finally seen the top for the grain rally? Think again. The biggest disaster for the grains may just be getting started. According to my sources at farms in Minnesota and Iowa, diseases may be setting in, and this could be devastating to the wheat, bean, and corn crops. Corn could be hit hard after a long summer, and hot and dry conditions and hail affected corn yields in Minnesota. The weather conditions favor the development of a disease called ear rot. Reports of ear rot have been coming in from several different areas, and the quality of grain that comes off these affected fields will almost certainly be reduced. Meanwhile, things over in the bean patch are not faring much better. According to reports, early defoliation and death in patches of soybeans has occurred recently in fields across Minnesota. According to Agriculture Online, “Although numerous soybean fields have started to mature and have suddenly turned yellow in the past week or so, it is obvious in many areas that the yellowing and plant death have been accelerated well beyond what would be typical.” Sure, bean and grain prices are very high already — in fact, some of the prices we have been seeing for the agricultural commodities in the last few years are nothing short of astounding. It’s important to recognize, though, that demand has also been astounding. Demand is almost certain to outstrip supply, especially in wheat and soybeans. So even though we are seeing record prices, they may climb further as we head into winter. Therefore, some exposure to the agriculture sector in your portfolio seems like a prudent idea. Clearly, the agricultural bull market is far from over, but that’s not to say that we won’t see some extreme volatility. Overall, though, the indications are pretty clear that staple commodities like grains are going to be more in demand and less in supply as time goes on. So my forecast for the grain markets is as follows: Higher, but volatile.
The really nice thing about commodities trading is that it’s just as easy to bet on falling prices as on rising prices. So when the time does come, as it does in every market, we will be just as eager to go short and try to profit on the downside. For now, though, the trend is our friend and the trend is up.
By Kevin Kerr for Whiskey and Gunpowder
Whiskey & Gunpowder is a free, twice-per-week, e-mail service – for more from the team, go to
http://www.whiskeyandgunpowder.comEL PAÍS: La UE interrumpe el barbecho obligatorio para aumentar la producción de cerealesPara España esta decisión implicará poder poner a producir 730.000 hectáreas más de cereales EFE – Madrid – 26/09/2007  Los ministros de Agricultura de la UE aprobaron hoy permitir la siembra con cereales, durante otoño de 2007 y primavera de 2008, en las tierras que estaban sometidas al barbecho obligatorio, con el fin de aumentar la oferta y paliar la subida de precios, informaron fuentes comunitarias. Esta medida permitirá cultivar en España una superficie adicional de 730.000 hectáreas.El Consejo de Agricultura acordó, por unanimidad, la interrupción por un año del régimen de la UE de retirada de tierras -que obliga al agricultor a dejar de cultivar un 10% de la superficie de cultivo-, para así responder a la actual escasez de cereales y su encarecimiento en el mercado.La UE situó en “cero” el porcentaje obligatorio de retirada de tierras, a causa de la situación cada vez más difícil del mercado de cereales y se espera que haga aumentar la cosecha de la próxima temporada en, al menos, 10 millones de toneladas. Los precios registrados actualmente en el mercado de los cereales son los más altos jamás alcanzados, según la CE.La medida no obliga a los agricultores a cultivar sus tierras, pues si lo desean, pueden seguir retirándolas de la producción de forma voluntaria y aplicando programas medioambientales.Menos cosecha de la previstaLa cosecha de 2006 en los 27 países de la UE (265,5 millones de toneladas) fue inferior a las previsiones, lo que ha provocado una escasez de existencias al final de la campaña de comercialización de 2006/07 y ha hecho que los precios alcancen niveles sin precedentes, según un comunicado de la Comisión Europea (CE).Las existencias de intervención se han reducido considerablemente, pasando de 14 millones de toneladas a comienzos de 2006/07 a alrededor de un millón en la actualidad. El futuro del régimen de retirada de tierras será uno de los asuntos del debate que comenzará el 20 de noviembre con la propuesta sobre la reforma de la Política Agrícola Común (PAC).En el plano internacional, se prevé que las existencias al cierre de la campaña 2007/08 caigan a niveles históricamente bajos, en particular en los principales países exportadores.Aumento de hectáreas para produccióna agrícolaLa superficie de la UE actualmente sujeta a la obligación de retirada de tierras ocupa 3,8 millones de hectáreas y con la decisión de hoy, la CE estima que se “consagren de nuevo a la producción agrícola entre 1,6 y 2,9 millones de hectáreas”.Teniendo en cuenta los rendimientos medios, podrían colocarse así en el mercado unos 10 millones de toneladas de cereales suplementarias y, si los agricultores decidieran dedicar el máximo de tierras a la producción de cereales, esta cantidad podría alcanzar incluso los 17 millones de toneladas. 

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Una respuesta to “Agudizando la crisis alimentaria: del bajo coste alimentario hacia el “peak food”, o la “máxima disponibilidad histórica de alimentos” y su posterior declive.”

  1. maria eugenia| said

    no especifica lo ke yo busko,ke son los recursos no renovables ke hay en un supermercado.

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