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Argentina suspende, entre apagones, (indefinidamente) las exportaciones de petróleo

Posted by juanjesus en enero 8, 2008

¿Por qué es importante seguir de cerca lo que ocurre en Argentina en relación con su crisis energética y socioeconómica?Argentina es el tercer productor (extractor) de petróleo de Sudamérica, aunque a distancia de Venezuela y Brasil, los principales países petroleros de la zona. En concreto, en el año 2006, extrajo 716.000 barriles de petróleo al día, mientras que consumía diariamente 442.000 barriles. Argentina tuvo su cenit de producción de petróleo hace 10 años, y desde entonces está en declive (datos extraidos del Informe Anual de BP, aquí). Según cita José Castillo, de la Universidad de Buenos Aires, “todos los estudios serios insisten que nos quedaremos sin petróleo en 6 años y sin gas en 8”; esto es, el declive es terminal y agudo. Y es que, “según el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, desde 1998 a 2006 la producción bajó un 28% (de 134.600 a 104.800 m³ por día). Las exportaciones tuvieron un descenso estrepitoso: en 1998 se exportaban 52.562 m³ por día, en 2001 eran 44.816, y el año pasado se vendieron 15.491. Desde 2003, las ventas de petróleo al mundo se vienen desplomando a un promedio del 30% anual” (fuente: Urgente24-Argentina). Así, Argentina está registrando, de forma creciente, problemas de abastecimiento de gasolinas, fluido eléctrico, etc. Un primer episodio tuvo lugar en el invierno, y un segundo en la época veraniega austral que en estos meses de diciembre y enero atraviesa el país.  Como se reconoce, “Argentina vive en la penumbra” (EL PAÍS: Argentina vive en la penumbra.), por lo que el Estado ha decidido prohibir la exportación de su líquido más valioso (EL PAÍS: Argentina prohíbe a Repsol exportar petróleo para atajar la subida de la gasolina). Estas exportaciones habían disminuido de forma importante, por lo que no es previsible que afecte en demasía a un problema crónico, y que no es otro que el proceso de ajuste histórico de la economía y sociedad argentina a un menor fluido energético. Debido a múltiples factores, la economía argentina, probablemente, no esté en disposición de reponer ese declive de producción con compras del exterior, de un crudo tan caro, por lo que es muy posible que la economía del país se resienta gravemente de esta producción declinante. El Gobierno de la Nación ha subido fuertemente el precio de la electricidad; se suceden los episodios de apagones, daños a la estructura eléctrica, proliferación de motores autónomos (lo que genera un incremento del consumo), etc. El Gobierno de un Estado que extrae petróleo decide suspender su exportación, aunque ello le suponga un detraimiento de los ingresos por tasas.  El resultado de este conglomerado de hechos da como resultado la percepción de un proceso de “ajuste”. La persistencia en el intento de incremento del consumo interior (sin duda alguna, como resultado de las “resistencias” al “descenso energético” por parte de una población que ha visto empeorar de forma significativa su nivel de vida en los últimos años, desde el “corralito”) agrava los problemas, porque agudiza el consumo en un escenario de declive, lo que a su vez multiplica los problemas eléctricos, de pronto desabastecimiento, etc.  La experiencia de Argentina no sirve para comprobar el fenómeno de declive energético y socioeconómico que está generando un importante malestar social, de consecuencias imprevisibles, conforme siga agudizándose el declive de extracción de su recurso natural más valioso: el petróleo.  EL PAÍS: Argentina vive en la penumbra. La crisis energética deja a cientos de miles de argentinos sin luz ni agua en Nochevieja y Reyes, y a merced del calor sofocante en pleno verano austral. JORGE MARIRRODRIGA – Buenos Aires – 07/01/2008 Cientos de miles de personas sin luz ni agua a veces durante días, repentinas subidas de tensión que queman los electrodomésticos y protestas ciudadanas ante una situación que cada vez se repite con más frecuencia. La presidenta Cristina Fernández se ha encontrado sobre la mesa con un tema que, aunque se veía venir desde hace meses, sus funcionarios esperaban poder paliar discretamente. Argentina sufre una gravísima crisis energética. En el país suramericano, la llegada del nuevo año se celebra con fuegos artificiales. Y ésa fue la única luz que tuvieron cientos de miles de personas en Buenos Aires y sus alrededores -que concentran a unos 14 millones de habitantes de los 40 millones que tiene el país- debido a un apagón masivo acaecido poco antes de que expirara 2007. En paralelo, el agua dejó de circular por las cañerías, en una situación que se ha prolongado durante varios días de la semana pasada -con temperaturas que han superado los 30º en pleno verano austral- entre las protestas de los afectados, las promesas del Gobierno y las explicaciones de las empresas encargadas de los servicios.Hasta el sábado muchas personas esperaban el retorno definitivo del suministro de luz y agua, no sólo en las zonas menos favorecidas en los suburbios de la capital, sino en algunos casos en pleno Buenos Aires como en el céntrico barrio de Caballito. Familias enteras recurrían a los domicilios de familiares para poder lavarse y los propietarios de comercios de alimentos veían cómo se perdía su mercancía al dejar de funcionar los refrigeradores. A veces era peor que llegara la electricidad, porque lo hacía con unas subidas de tensión que quemaban los electrodomésticos. En diversas zonas de la capital y los suburbios, los vecinos cortaron las calles para atraer la atención de los medios de comunicación.El Gobierno niega machaconamente la existencia de una crisis energética, pero la cuestión ha centrado algunas de las primeras medidas de la presidenta Fernández, quien ha anunciado una subida de las tarifas de la luz, el empleo a gran escala de bombillas de bajo consumo -25 millones de ellas serán canjeadas por bombillas viejas en poder de los usuarios- y el cambio oficial de hora para aprovechar la luz solar, que se materializó el 30 de diciembre. Además, el Gobierno ha decretado que se apague la iluminación de edificios públicos y monumentos y prohibido que en los edificios oficiales el aire acondicionado se ponga por debajo de los 24º.Los argentinos, acostumbrados a que la sociedad civil vaya por un lado mientras el Gobierno va por otro, ya han comenzado a poner sus propias soluciones. Así, los edificios que se construyen incorporan desde hace un par de años casi por sistema sus propios equipos electrógenos y bombas de agua que garantizan un mínimo de suministro en caso de falta de fluido eléctrico. Además, se venden pequeños transformadores que protegen a los electrodomésticos en caso de subida inesperada de tensión.Hace exactamente un año se produjo otro masivo apagón tras el cual el Gobierno impuso fuertes multas a las compañías eléctricas suministradoras, Edenor, de capital francés, y Edesur, propiedad de la española Endesa. La situación se repite sistemáticamente desde mucho antes de eso, desde 2001, cuando en verano, el calor dispara la demanda de electricidad.Oficialmente, ambas empresas han asegurado que sus fallos de suministro son concretos, pero sus técnicos manejan cifras que apuntan a que el consumo eléctrico en Argentina funciona al máximo de su capacidad. El tope oscila entre los 18.000 y los 19.000 megavatios y la demanda en días de calor sofocante o frío intenso supera con creces los 17.000. Y lo peor es que en un país con un altísimo crecimiento económico -en torno al 9% anual-, no hay proyectos a medio plazo que puedan paliar esta situación.Se busca a quien culparLa falta de suministro de agua tiene otro origen pero es mucho más significativa. En una ciudad donde las calles no se barren sino que se riegan todas las mañanas, los consumidores no tienen sensación de que el agua sea un bien escaso, todo lo contrario. Los fallos en la distribución provocan descontento entre el público, una indignación que en 2006 aprovechó el ex presidente Néstor Kirchner para retirar la concesión a una empresa mixta de la francesa Suez y la española Aguas de Barcelona.Se trataba de la primera vez en que se procedía de esta manera contra una empresa privatizada con capital extranjero durante los años noventa y Kirchner lo presentó como un paso hacia la argentinización de las industrias y acusó a franceses y españoles de poner su ánimo de lucro por encima de las necesidades de los argentinos y de no realizar inversiones.Con capital público el Gobierno formó la empresa Aysa e integró en su dirección a destacados líderes piqueteros que habían participado en los conflictos laborales contra la dirección franco-española. Un año después la situación sigue igual o peor. EL PAÍS: Argentina prohíbe a Repsol exportar petróleo para atajar la subida de la gasolinaLa medida obliga a las compañías del sector a destinar todo el crudo al mercado interno y regresar a los precios de octubre EP – Buenos Aires – 08/01/2008 El Gobierno argentino quiere atajar la carestía de la gasolina en los surtidores del país provocada por el déficit de carburante y la subida a máximos del barril en su cotización internacional. Así, el Ejecutivo de Cristina Fernández de Kirchner ha anunciado hoy su intención de prohibir a Repsol YPF y al resto de petroleras que operan en el Estado sudamericano la exportación de combustibles líquidos, gasolina y gasóleo y ha ordenado que los precios de estos productos vuelvan a su coste del pasado 31 de octubre tras aumentar un 35% durante el pasado 2007.De esta manera, y por el tiempo que decida el Gobierno, la venta del petróleo refinado al exterior no se podrá realizar, por lo cual el combustible se volcaría así al mercado interno, que sufre un déficit de estos productos y un aumento considerable de precios, según denunciaron funcionarios de distintas provincias y expendedores, según recoge la agencia de noticias argentina Telam.Esta medida responde a la necesidad de medidas en contra de las fuertes subidas de los precios en surtidor en las últimas semanas. La Secretaría de Comercio Interior, que dirige Guillermo Moreno, ha recurrido a la ley de abastecimiento como herramienta para cerrar las fronteras los combustibles líquidos, con el argumento de que las petroleras privilegian la exportación y no están satisfaciendo debidamente la demanda local.“Hay muchos problemas en el interior”, han justificado fuentes cercanas al Ejecutivo, citadas por el diario argentino La Nación. Aun así, las arcas públicas dejarán de recibir ingresos por las retenciones a las exportaciones que las petroleras no podrán llevar a cabo y las empresas dejarán de percibir los ingresos, cada vez menores, que tenían por sus ventas al exterior.Por su parte, las estaciones de servicio tendrán más combustible para vender, pero a precio más bajo; por lo tanto, caerá la rentabilidad, que venía registrando una tendencia al alza junto con los precios de los combustibles mientras los consumidores volverán a acceder estos productos a un precio más barato, añadieron las mismas fuentes al rotativo.Reunión con las petrolerasMoreno se reunió ayer con los Repsol YPF y el resto de compañías petroleras y “allí les anticipó que la decisión estaba tomada, que hasta que no estuviera normalizado el mercado interno, no iba a extenderse ninguna autorización para la exportación de combustibles líquidos”, según asegura una fuente anónima.Actualmente, para que las petroleras puedan exportar deben pedir permiso a la Secretaría de Energía. “De ahora en adelante, no habrá más permisos para vender al exterior hasta que el mercado interno esté totalmente normalizado”, ha añadido esta fuente.“No hay ninguna resolución. No se darán permisos, y nada más”, han resumido por su parte fuentes cercanas al secretario de Comercio. La novedad fue bien recibida por los dueños de estaciones de servicio, que ahora tendrán, se supone, todo el combustible que necesiten.Cautela entre las compañíasPor lo que respecta a las petroleras, ha dominado la cautela. “Estamos analizando la medida”, fue el comentario mas escuchado entre los directivos, citados por La Nación. En este sentido, las compañías tenían en la exportación de productos refinados un nicho de negocios en un mercado devastado por las continuas regulaciones.Entre los analistas del sector energético, sin embargo, ha habido críticas a la medida. “El consumo interno está desbocado. Sube a razón de un 20% anual y con los precios más bajos será aún peor”, ha asegurado un consultor, mientras que otro ha dictaminado que “va a haber un problema en la venta mayorista de petróleo, ya que se acentuará la reducción de ingresos de los refinadores, y éstos buscarán trasladársela a los productores”.Pocos cambios tras la llegada de EskenaziLa venta del 25 de YPF al grupo Petersen, propiedad del empresario argentino Enrique Eskenazi no ha cambiado la política del Ejecutivo dirigido por Cristina Fernández de Kirchner con la petrolera participada por capital español a pesar de la cercanía que existe entre Eskenazi y el ex presidente Néstor Kirchner.En este sentido, el anterior Gobierno ya elevó la retención del 5% al 35% de las exportaciones para desincentivarlas argumentando quejas de los usuarios por falta de abastecimiento hace unos meses, lo que llevó a la empresa dirigida por Brufau a parar sus exportaciones de crudo desde entonces.  ARGENTINA: “Mientras sigue el desguace y el saqueo, nuestros recursos se agotan: todos los estudios serios insisten que nos quedaremos sin petróleo en 6 años y sin gas en 8.Por: José Castillo (LA ARENA), profesor de Economía Política y Sociología Política en la UBA.  Diariocritico.com: A Repsol no le preocupa el cierre de exportaciones en Argentina08-01-2008 – Miguel FernándezRepsol YPF no está preocupado, de momento, por la noticia del cierre de las exportaciones de petróleo en Argentina, y asegura que el Gobierno de Cristina Fernández todavía no ha tomado una decisión y que prohibir la salida del carburante “es sólo una propuesta“.Según explicaron fuentes de la compañía, el Ejecutivo argentino ha mantenido reuniones con las petroleras que operan en el país para tratar de buscar una solución a la escasez de carburante que sufre con la llegada del verano.

Asimismo, dichas fuentes subrayaron que el Gobierno “no ha aprobado ninguna ley” encaminada a prohibir estas exportaciones. El problema es que no necesita sacar adelante una norma, sino que le basta con dejar de dar los permisos que necesitan las petroleras para vender fuera del país.

“El Gobierno ha planteado, como una posibilidad para luchar contra la escasez, cortar las exportaciones, que sería una solución rápida, y nos ha pedido que la analicemos. Pero nuestra conclusión es que eso no mejoraría la situación”, señalaron desde Repsol YPF.

Las razones esgrimidas por las petroleras para rechazar esta opción es que el carburante que se exporta “es de menor calidad que el que se vende dentro del país”, de tal forma que “no cumple con los mínimos” necesario para comercializarlo en Argentina. “Esto implica que si ese petróleo se deja de exportar, tampoco se va a vender internamente, con lo que no ayudaría a superar la escasez actual”, afirmaron.

En la actualidad, Repsol YPF exporta cerca del 10% de su producción en Argentina.

LA CAPITAL: Cierran la exportación de naftas para garantizar el abastecimiento interno

En algunas zonas se hizo imposible cargar combustible. (Foto: M. Bustamante) Tras las denuncias de faltantes en todo el país, el gobierno nacional prohibió la exportación de combustibles líquidos —como la nafta y el gasoil— hasta que el mercado local se encuentre plenamente abastecido y ordenó retrotraer los precios internos a los vigentes al 31 de octubre pasado, informó ayer la Secretaría de Comercio Interior de la Nación.
La decisión del gobierno no cayó bien entre las empresas petroleras, aunque su actitud ante la consulta periodística fue dispar.
La decisión oficial surgió como
    respuesta a los reclamos y quejas de gobiernos provinciales y entidades representativas del sector de los estacioneros por el constante aumento del precio de los combustibles y la reducción del suministro. A pesar del reciente aumento de las retenciones, que fueron elevadas de 5 a 35%, los empresarios independientes responsabilizan a las petroleras de provocar el desabastecimiento al exportar cada vez más combustible, tentadas por el alto precio internacional.
Según fuentes de la Secretaría de Comercio Interior, que conduce
    Guillermo Moreno, la medida fue adoptada “en el marco de la ley de abastecimiento y de la ley de hidrocarburos”, por lo cual, a criterio de esa cartera, “no hace falta ninguna resolución específica”.
La decisión
    determina además que las empresas comercializadoras —incluidas las estaciones de servicio— deberán retrotraer sus precios “a los vigentes al 31 de octubre de 2007”.
Asimismo, se puntualizó que Comercio Interior realizará “un
    monitoreo del mercado, y una vez que se verifique el cumplimiento de abastecimiento y de precios se autorizará, a través de Planificación Federal, la reanudación de las ventas al exterior de estos productos”.
Moreno hizo saber que el gobierno “considerará normalizada la situación cuando todas las estaciones de servicio tengan la provisión correspondiente de combustibles y a los precios vigentes el 31 de octubre”.
El vocero de la compañía Esso, Tomás Hess, señaló que “la medida fue anticipada” por Moreno, pero agregó que “para poder evaluar los efectos nos gustaría ver esta decisión formalizada por escrito”.
Voceros de YPF y de Petrobras, coincidieron en la opción de “no opinar sobre estas medidas, por el momento”, y prefirieron esperar a conocer los detalles de la medida antes de pronunciarse.

La causa. El titular de la Asociación de Estaciones de Servicio Independiente (ASI), Manuel García, explicó que “la escasez de naftas en el mercado se debe a los cupos de las refinadoras para abastecer al sector y el alto precio internacional del crudo”. Así, este sector de empresarios responsabiliza a las petroleras de provocar el desabastecimiento al exportar cada vez más combustible, tentadas por el alto precio internacional.
García dijo que pedirá esta semana una audiencia a Moreno para solicitarle “la eliminación de cupos en la entrega de combustible”. En esa audiencia pediría un aumento en las retenciones a la exportación de combustibles, que recientemente fue elevada de 5% a 35%, ya que “no es suficiente para que las naftas sean direccionadas al mercado interno”.
García explicó que “los cupos se establecieron con valores históricos hace dos años, cuando la demanda de naftas estaba deprimida y se ubicaba en 3.500 millones de litros por año, pero el año pasado llegó a 4.900 millones” y agregó que las entregas limitadas por parte de las petroleras “no tienen sentido y no tendrían que provocar faltantes de naftas en el mercado, ya que en la Argentina se producen unos 8.500 millones de litros”.
Diferente sería el caso del gasoil donde el problema es “estructural”, ya que el año pasado se produjeron 11.000 millones de litros para atender una demanda de 13.500 millones y se tuvo que recurrir a la importación.Un buen paso hacia la solución El presidente de la Federación Argentina de Expendedores de Naftas del Interior (Faeni), Walter Costa, indicó que la decisión de prohibir las exportaciones de combustibles líquidos “es una buena medida” para solucionar las dificultades de abastecimiento en el mercado interno.
El dirigente mencionó que en los últimos días se complicó el suministro de gasoil en el norte de Santa Fe, donde el abastecimiento se hace más difícil, por la gran demanda del campo debido a la cosecha gruesa. Además, señaló que en los puntos turísticos existe un gran problema logístico, ya que los camiones tienen dificultades para llegar a las zonas.
Sobre retrotraer los precios al 31
    de octubre, el dirigente tuvo una respuesta tajante: “Los estacioneros no fijamos los precios sino que lo hacen las petroleras, nosotros no somos formadores de precios así que ellas deben bajar los precios”.
Respecto a
    los cupos de ventas que deben respetar las estaciones de servicio, Costa dijo que deberían eliminarse para así terminar un 100% con el problema del abastecimiento.
De todas formas, reconoció que la situación terminará de
    normalizarse recién cuando se supere la actual situación de crisis energética que atraviesa el país.

EL ECONOMISTA: Argentina prohíbe exportar su petróleo a Repsol y al resto de petroleras de manera indefinida

Europa Press | 8:58 – 8/01/2008 Actualizado: 9:16 – 8/01/08 El Gobierno argentino ha anunciado su intención de prohibir a Repsol YPF y al resto de petroleras la exportación de combustibles líquidos, gasolina y gasóleo y ha ordenado que los precios de estos productos vuelvan a su coste del pasado 31 de octubre. De esta manera, y por el tiempo que decida el Ejecutivo, la venta del petróleo refinado al exterior no se podrá realizar. Repsol invertirá más de 3.200 millones en ampliar su refinería de CartagenaEl combustible se volcaría así al mercado interno, que sufre un déficit de estos productos y un aumento considerable de precios, según denunciaron funcionarios de distintas provincias y expendedores.Esta prohibición responde a la necesidad de medidas en contra de las fuertes subidas de los precios en surtidor en las últimas semanas. La la Secretaría de Comercio Interior, que dirige Guillermo Moreno, se basó en la ley de abastecimiento como herramienta para cerrar las fronteras los combustibles líquidos, con el argumento de que las petroleras privilegian la exportación y no están satisfaciendo debidamente la demanda local. “Hay muchos problemas en el interior”, han argumentado fuentes allegadas al funcionario, citadas por el diario argentino ‘La Nación’. Aun así, el Estado dejará de recibir ingresos por las retenciones a las exportaciones que las petroleras no podrán hacer y las empresas dejarán de percibir los ingresos, cada vez menores, que tenían por sus ventas al exterior. Por su parte, las estaciones de servicio tendrán más combustibles para vender, pero a precio más bajo; por lo tanto, caerá la rentabilidad, que venía en alza junto con los precios de los combustibles y los consumidores volverán a acceder estos productos a un precio más barato, explicó ‘La Nación’.

Reunión con las petroleras

Moreno se reunió ayer con los Repsol YPF y el resto de petroleros y “allí les anticipó que la decisión estaba tomada, que hasta que no estuviera normalizado el mercado interno, no iba a extenderse ninguna autorización para la exportación de combustibles líquidos”, ha asegurado una fuente anónima. Actualmente, para que las petroleras puedan exportar deben pedir permiso a la Secretaría de Energía. “De ahora en adelante, no habrá más permisos para vender al exterior hasta que el mercado interno esté totalmente normalizado”, ha afirmado la fuente. “No hay ninguna resolución. No se darán permisos, y nada más”, han resumido fuentes cercanas al secretario de Comercio. La novedad fue bien recibida por los dueños de estaciones de servicio, que ahora tendrán, se supone, todo el combustible que necesiten.

Reacción de las petroleras

En las petroleras, en cambio, se ha reaccionado con cautela. “Estamos analizando la medida”, ha sido el comentario mas escuchado entre los directivos, citados por ‘La Nación’. Las petroleras tenían en la exportación de productos refinados un nicho de negocios en un mercado devastado por las continuas regulaciones.Entre los analistas del sector energético hubo críticas a la medida. “El consumo interno está desbocado. Sube a razón de un 20% anual y con los precios más bajos será aún peor”, aseguró un consultor, mientras que otro dictaminó que “va a haber un problema en la venta mayorista de petróleo, ya que se acentuará la reducción de ingresos de los refinadores, y éstos buscarán trasladársela a los productores”.

Urgente24horas-Argentina: El Gobierno saca del baúl la suspensión de las exportaciones de los combustibles cuando la escasez ya hizo estragos

El anuncio de la suspensión de las exportaciones de los combustibles líquidos por parte del Gobierno Nacional, no es otra que una medida que data desde 2006 y que por motivos desconocidos no fue puesta en marcha. Por otro lado, hay que considerar el volumen de las exportaciones de combustibles por parte de la Argentina ha sufrido una merma considerable por lo que una suspensión en la venta de combustibles al exterior no significaría que el mercado interno esté bien abastecido. Tal como lo es el cambio en el huso horario, esta medida llega de forma tardía, cuando la falta de los combustibles se volvió la pesadilla de miles de consumidores.Tal como lo es el cambio en el huso horario, esta medida llega de forma tardía, cuando la falta de los combustibles se volvió la pesadilla de miles de consumidores.CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El reciente anuncio de la suspensión de las exportaciones de combustibles líquidos tomó todas las portadas de los sitios web de los diarios más importantes del país. Lo que no dicen estos medios es que esta medida se viene anunciando desde 2006 y hasta ahora por motivos desconocidos, no fue puesta en marcha. En 2006 la Secretaría de Energía elaboró una resolución que obligaba a los productores de nafta, gasoil, diesel oil, fuel oil y lubricantes a pedir autorización a la Subsecretaría de Combustibles para exportar esos productos. Las empresas conseguirían el permiso sólo si “certifican fehacientemente” que están en condiciones de cubrir la totalidad de la demanda interna. Además, antes de realizar cualquier envío debían ofrecer su producción al mercado local. Una medida igual rige desde 2002 para las exportaciones de petróleo, gas y, también, para las de gasoil. El anuncio, efectuado por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, intenta poner paños fríos a la tensión generada por las incesantes quejas de los consumidores de combustibles que se vieron afectados por el faltante y los aumentos en los precios de las naftas y el gasoil. De esta forma, al igual que con el cambio del huso horario, llega de forma tardía la solución del Gobierno Nacional a un problema que se acentúo durante 2007 y se agravó en los primeros días de este año. Por otro lado el volumen de las exportaciones de combustibles por parte de la Argentina ha sufrido una merma considerable, por lo que nuestro país va convirtiéndose progresivamente en un importador de estos productos. Según el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, desde 1998 a 2006 la producción bajó un 28% (de 134.600 a 104.800 m³ por día). Las exportaciones tuvieron un descenso estrepitoso: en 1998 se exportaban 52.562 m³ por día, en 2001 eran 44.816, y el año pasado se vendieron 15.491. Desde 2003, las ventas de petróleo al mundo se vienen desplomando a un promedio del 30% anual. Los economistas explican esta caída en la falta de estabilidad y seguridad en las reglas de juego, situación que se agravó el 15 de noviembre de 2007, cuando el gobierno oficializó de Néstor Kirchner , mediante la resolución 394, una suba en las retenciones al petróleo y sus derivados. En este caso, se instrumentó una alícuota que crece a medida que aumenta el precio internacional del producto exportable. Si los precios internacionales se mantuvieran en un nivel un 20% superiores a los de referencia, los ingresos adicionales para la administración Kirchner treparían a los $3100 millones. Una suspensión en la venta de combustibles al exterior no significaría que el mercado interno esté bien abastecido. Además, hay que considerar cuál será el costo de la suspensión de los contratos firmados con los destinatarios de esas exportaciones. El anuncio La medida, enmarcada en la Ley de Abastecimiento, ya fue comunicada a las petroleras, según precisaron a la agencia oficial fuentes gubernamentales. El presidente de la Asociación de Estaciones de Servicio Independientes (Aesi), Manuel García, confirmó al diario La nación que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, le informó recién sobre la medida oficial. “Se suspenden las exportaciones hasta que el mercado interno esté abastecido, me acaba de asegurar el funcionario”, adelantó García. Y agregó que la promesa es doble porque “el mercado va a estar abastecido, va a haber combustible y a los precios del 31 de octubre pasado“. García enfatizó: “Este es un logro después de nuestras denuncias de desabastecimiento“. La decisión, que ya habría sido comunicada también a las petroleras, fue tomada hoy sobre la base a la Ley de Abastecimiento, precisó una fuente oficial a la agencia de noticias Télam. Según esta fuente, efectivamente la medida del Gobierno responde a las quejas que durante los últimos días formularon funcionarios de diversas provincias y expendedores, respecto a aumentos y faltante de combustibles en diversos puntos del país. Precisamente, estacioneros independientes ya habían exigido al Gobierno medidas para aliviar la situación. Entre otros aspectos, reclamaban “la eliminación de cupos en la entrega de nafta de parte de las petroleras a los expendedores”, así como un aumento en las retenciones a la exportación, que recientemente fueron elevadas de 5% a 35%, con el objetivo de direccionar los envíos exclusivamente al mercado interno. El aumento en el precio de las naftas, el gasoil y el GNC, sumado a la escasez de los mismos, las restricciones para la compra con tarjetas de créditos y los cupos en las estaciones de servicios se convirtieron en un trastorno que sufren especialmente las provincias del interior.  

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Una respuesta to “Argentina suspende, entre apagones, (indefinidamente) las exportaciones de petróleo”

  1. […] Muy bueno tu ltimo post Vazcooo1! http://www.elpais.com/articulo/econo…lpepueco_1/Tes Argentina suspende, entre apagones, (indefinidamente) las exportaciones de petrleo Crisis en Canari… Si queremos hablar de liberalismo economico, hablemos de la burocracia interminable que hay para […]

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