Crisis en Canarias

Just another WordPress.com weblog

El peligroso mito de las infraestructuras

Posted by juanjesus en enero 14, 2008

Canarias ha suscrito los mayores acuerdos históricos de inversión de obra pública de infraestructuras de transportes, y está adjudicando importantes proyectos de nueva factura. ¿Parte del problema o parte de la solución?  La dotación de infraestructuras es un eje básico que define cualquier entramado socioeconómico. Dependiendo de cómo éstas sean, así podemos imaginar su modelo de “desarrollo”. Ahora bien, esta “foto fija” no es más que una imagen congelada, que necesita ser visionada en la historia de cada comunidad y su entorno. A veces, un esquema puede ser útil para una realidad, pero pierde vigencia en cuanto ponemos en movimiento la secuencia de desarrollo de cualquier modelo económico. Tradicionalmente, se ha relacionado construcción de nuevas infraestructuras (especialmente, de transportes) con incrementos de las variables convencionales de desarrollo en nuestra sociedad: empleo, consumo, generación de actividad económica en general, etc. Esa regla directa ha funcionado de forma más o menos bien hasta que ha llegado el momento de la saturación del modelo. Ahora observamos que, pese a tener índices de movilidad o dotaciones de infraestructuras muy importantes – abismalmente más grandes que hasta hace dos décadas, por ejemplo – comienza a observarse un incremento del desempleo en diferentes sectores, como resultado de una especie de “enfriamiento”, que también podemos entender como una muestra de límites de crecimiento del modelo. Hay más movimiento, pero también crece el desemplo. ¿Hace falta más movilidad?   La tentación ante esta situación de creciente divergencia en que un mercado en crecimiento no absorbe, sino que expulsa a sus trabajadores, empresarios o autónomos del mercado activo, es intentar corregir la disfunción con la misma receta empleada hasta ese momento. La recurrencia a las dotaciones de infraestructuras (como a otras) se aplica de forma lineal, estableciendo esa vinculación directa que, si bien pudo funcionar en un momento dado, no tiene porqué hacerlo ahora. Canarias ha suscrito en fechas recientes los mayores acuerdos históricos de inversión de obra pública de infraestructuras de transportes, y está adjudicando importantes proyectos de nueva factura. (Diario de Avisos: Obras Públicas contrató 793 millones durante el segundo semestre de 2007 Para 2008 se prevé que comiencen los trabajos para los puertos de Garachico y Tazacorte). La apuesta por las infraestructuras de transportes ha sido una prioridad de los Gobiernos tanto estatal como canario, así como una constante reclamación por parte de numerosos agentes socioeconómicos, etc. Se considera como un factor importante de desarrollo, y de estímulo al desarrollo.  En tiempos de perspectivas de “ralentización” de la economía y el consumo, la tentación de la obra pública de infraestructura de nueva factura se yergue como “salvavidas” y como “estímulo” para evitar un cambio de ciclo, que se entiende siempre como temporal (no se sabe por qué, aunque quizás se base esta afirmación en la experiencia anterior, o en la “fe” en la recuperación y los ciclos económicos como fenómeno abstracto, algo poco científico, por cierto). Sin embargo, proponer más infraestructuras como “patrón” modelo abstracto de la Historia es algo más que peligroso, y probablemente engendre más problemas que los que pretende resolver, al menos a medio plazo. Así,            Mayor dependencia económica de la movilidad: está comprobado que la construcción de más infraestructuras estimula la movilidad. De hecho, la esencia económica de Canarias está basada en la hipermovilidad de mercancías y personas, tanto interinsular como con el imprescindible exterior. Construir más infraestructuras supondrá incorporar más espacio económico a esa dependencia de la movilidad, un factor que ya genera buena parte de nuestra actividad socioeconómica. Esta mayor dependencia genera mayor vulnerabilidad en la estructura socioeconómica, al pivotar más economía sobre un solo eje.           Al estar la movilidad basada en un 100% en un recurso no renovable (hidrocarburos y, en concreto, petróleo), su mantenimiento dependerá de la accesibilidad a este recurso. Hay consenso en que el petróleo será ya cada vez más caro, por motivos geológicos. Por lo tanto, la movilidad lo será también. Por otro lado, al encarecerse el combustible, e intervenir éste en todos y cada uno de los procesos de producción de nuestra sociedad industrial, los costes fijos se encarecerán (ya lo están haciendo), lo que implicará una redistribución de gastos por parte del consumidor, y de inversiones por parte de los empresarios. Construir más infraestructuras, pues, supone estimular la dependencia de un recurso cada vez más caro, y tener menos recursos para los crecientes costes fijos, lo que genera claramente problemas económicos y de ineficiencia, al ser cada vez más altos los costes de movilidad para todos los agentes sociales. Hacer lo mismo costará más caro, y hacer aún más (moverse más) será proporcionalmente más caro que antes.             Mantenimiento de las infraestructuras: el mantenimiento de las infraestructuras, hasta ahora, se ha desarrollado en el amparo de una política de clara expansión presupuestaria. En tiempos de ralentización o crisis económica, el deterioro de los presupuestos públicos se hace evidente, lo que a su vez detrae partidas económicas para servicios esenciales. Al tener una red de infraestructuras cada vez mayor, mayor será la necesidad de su mantenimiento. Como ya se puede observar de forma creciente, existen déficits cada vez mayores en el reasfaltado, mantenimiento de infraestructuras socioeducativas, sanitarias, etc. Además, un uso intensivo de las mismas (estimulando la construcción de otras tantas) acelera el deterioro. Por último, la avalancha de nuevas infraestructuras construidas en las últimas décadas (saneamiento, red viaria, etc.) supondrá en los próximos años una factura creciente, porque entrará en una etapa de necesaria y creciente renovación de las mismas, por creciente obsolescencia y deterioro por su uso. Probablemente sea mucho más sensato centrar los esfuerzos en renovar lo esencial existente, y conservar al máximo su funcionalidad, que el actual modelo de extensión permanente de la red de infraestructuras.           La “fe” en el poder de las infraestructuras como impulsores de desarrollo tiene un componente de “confianza” en la continua expansión como motor de cambio. Esa fe está basada en un consumo creciente de recursos no renovables, por lo que su base no es sostenible, ni deseable su mantenimiento. Esta fe refuerza el mito de la creencia en la “falta de límites” y genera unas expectativas sociales cuyo mantenimiento en estos años generará más frustración de la que pretende evitar. Empleo e infraestructuras. Finalmente, en relación con la generación de empleo, y como corolario de lo anterior, podemos afirmar que pretender generar más empleo a partir de más infraestructuras (especialmente transportes), más allá de la inicial ocupación que implica emprender una obra nueva, generará más desempleo a medio plazo. ¿Por qué?            se incidirá en un empleo más dependiente de un factor – la movilidad, esencialmente – ya muy importante en la economía canaria, lo que añade fragilidad al modelo socioeconómico y, por ende, al empleo generado con él.          se mantiene y acentúa la especialización económica de las islas en la construcción de “gran obra pública”, estimulando el mantenimiento y crecimiento de empresas con dotaciones de maquinaria, especialización, etc. Al ser la financiación de la gran obra pública dependiente de los fondos comunitarios, cuya vigencia se conoce ya breve, y depender a su vez del mantenimiento del crecimiento en la recaudación económica (decreciente en un entorno de desaceleración), se prevé que el ritmo de esa obra pública no será posible mantenerlo muchos más años. La disminución de obra pública y privada posterior se encontrará con una importante bolsa de empleo y sector empresarial excedentario, lo que agudizará los problemas de inserción de esa población (ya está ocurriendo, de hecho, en el sector de la construcción residencial). Como  hemos comentado, pues, se mantiene la expectativa de crecimiento en ese sector de la nueva obra pública, lo que generará a su vez mayor frustración sociolaboral en un futuro.           una dotación de infraestructuras en malas condiciones de conservación (por exceso de las mismas y carencias presupuestarias públicas para su mantenimiento) genera problemas en todos los sectores socioeconómicos y familiares: deterioro de los vehículos, servicios públicos esenciales, etc. Dedicar fondos crecientes a más obra nueva implicará tener más problemas en el futuro para su mantenimiento y el mantenimiento del conjunto de la red, lo que puede desencadenar una reacción en cadena de perjuicios sobre el conjunto de la economía. El fallo de las recetas del crecimiento: Las recetas del crecimiento, por las cuales siempre existen déficits (pese a estar entre las sociedades con mayor consumo de recursos) están destinadas a generar más problemas de los que pretende resolver. El crecimiento como “estado habitual” de la economía se enfrenta, en el Siglo XXI, a los límites físicos. El más importante de ellos es, precisamente, el de la hipermovilidad, dependiente del petróleo cada vez más caro. Crecer es el principal problema socioeconómico y ambiental de nuestras sociedades. El ahorro y la conservación se hacen imprescindibles, e inclusive el decrecimiento como receta para determinadas actividades. A partir de ahí, evidentemente, lo que es necesario es el reparto más igualitario de los recursos – pero en un entorno de no crecimiento, al menos – porque, de lo contrario, estamos agrandando el hueco entre unos recursos naturales decrecientes y una presión creciente sobre los mismos, lo que, de forma inevitable, conduce a ajustes, entre ellos los sociolaborales, en forma de desempleo.    Referencias:    Diario de Avisos: Obras Públicas contrató 793 millones durante el segundo semestre de 2007Para 2008 se prevé que comiencen los trabajos para los puertos de Garachico y TazacorteDiario de Avisos
Santa Cruz

La Consejería de Obras Públicas y Transportes del Gobierno de Canarias contrató en el segundo semestre de 2007 un total de 783 millones de euros de los que destacan los 644,41 millones correspondientes a obras nuevas de carreteras, un total de 19 actuaciones correspondientes a los convenios con el Estado, el Plan de Mejora de la Red Viaria y obras del Anexo V de los presupuestos de la Comunidad, según datos del Gobierno. Además, se tramitaron los expedientes de dos nuevos puertos, el de Garachico y el de Tazacorte, que suman una inversión superior a cien millones de euros y se contrataron obras hidráulicas por una cuantía cercana a los 40 millones de euros.

Este departamento del Gobierno de Canarias tiene en marcha actualmente siete planes sectoriales en materia de Carreteras (Interés General, Obra Nueva y Mejora), Obras Hidráulicas (Interés General, Saneamiento y Depuración), Transportes (Plan Estratégico de Transportes), y Puertos. La ejecución de los proyectos incluidos en cada uno de los planes activos suponen una inversión total superior a los 1.800 millones de euros.

El impulso de las Obras Públicas en Canarias como fórmula de incentivación de la economía es una apuesta decidida del Gobierno de Canarias que, no en vano, ha destinado una tercera parte de su presupuesto de inversión para 2008 a la consejería que se encarga de desarrollar las infraestructuras de Las Islas.

Subida del 11%. La Ley de Presupuestos de la Comunidad Autónoma de Canarias para 2008 prevé que la Consejería de Obras Públicas y Transportes, el departamento que dirige Juan Ramón Hernández, cuente con la mayor previsión económica de la historia de Las Islas en materia de Infraestructuras, con un incremento cercano al 11% con respecto al 2007.

Destaca de manera especial la inversión activa en materia de Carreteras que alcanza un total de 1.377,37 millones de euros en 2007, si tenemos en cuenta que en el ejercicio recién finalizado se concluyeron 18 actuaciones, había 11 en ejecución y se contrató un total de 19 nuevas obras de carreteras en Las Islas

A lo largo de 2007, el Gobierno de Canarias finalizó seis obras de interés general, ocho del Plan de Mejora de la Red Viaria y cuatro de las previstas en el Anexo V de los Presupuestos de la Comunidad. Esto supuso un volumen de inversión de 374,33 millones de euros.

Convenio. Es importante resaltar que, sólo en 2007, la Consejería de Obras Públicas y Transportes contrató un total de 19 obras, 9 de las cuales corresponden al convenio de Carreteras Canarias-Estado y suponen un volumen de inversión de 595 millones de euros, siete estaban previstas en el Plan de Mejora de la Red Viaria y tres son del Anexo V de los Presupuestos de la Comunidad.

Las Islas viven una nueva etapa de gran desarrollo en materia de Infraestructuras que no se limita únicamente a las carreteras. En el presente 2008 se inicia además la ejecución de dos importantes obras de puertos, como son las del Puerto de Garachico y el Puerto de Tazacorte, que suman un volumen superior a los cien millones de euros.

Más para puertos. Uno de los aspectos novedosos del Presupuesto de Canarias para el 2008 es el incremento del 48% que experimentan los créditos destinados a las infraestructuras portuarias previstas en el Plan Sectorial de Puertos. Esta inversión permitirá la mejora de los espacios portuarios para el desarrollo de todo tipo de actividades al servicio de los ciudadanos. El Gobierno de Canarias apuesta decididamente por esta área, tal y como se demuestra con la nueva creación del la Dirección General de Puertos, como un paso intermedio para la puesta en marcha del ente público Puertos Canarios.

En el Presupuesto de 2008 la Consejería de Obras Públicas y Transportes incluye partidas para los puertos de Gran Tarajal, La Restinga, Órzola, Tazacorte, Puerto del Carmen, Puerto de Vueltas, Morro Jable, Garachico y Puerto de Playa Santiago. Además se prevén actuaciones en Guía de Isora, Puerto de la Cruz, Agaete, Playa Blanca y Corralejo.

El interés del Gobierno de Canarias por reactivar la economía a través del fomento de las obras públicas también se refleja en el presupuesto de inversión en materia hidráulica. La Dirección General de Aguas ve incrementada en el presupuesto su participación relativa dentro de la Consejería. Este departamento gestionará en 2008 un total de 68,8 millones de euros.    

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: